lunes, 26 de agosto de 2013

Los asesores alertan a Mas de que puede acabar en prisión por la consulta

Existen medios legales para que los catalanes decidan sobre su futuro colectivo, pero si son bloqueados por el Estado, entonces hay otras vías “legítimas” para poderse pronunciar sobre la independencia de Cataluña, entre ellas la declaración unilateral de independencia tras unas elecciones plebiscitarias. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado los 13 asesores de Artur Mas en el denominado Consejo Asesor para la Transición Nacional.
Sin embargo, los expertos también alertan de los riesgos de tensar hasta el extremo las relaciones con el Gobierno central para declarar la independencia. No descartan que Cataluña pueda acabar con la autonomía suspendida y con su presidente, Artur Mas, inhabilitado o condenado a penas de prisión en caso de que fuera hallado culpable de un delito contra la Constitución o de prevaricación.
El Consejo de Transición Nacional hizo entrega ayer de su informe titulado La consulta sobre el futuro político de Cataluña. En él se detallan los medios legales para celebrar la consulta. El comité de expertos, presidido por el ex vicepresidente del Tribunal Constitucional Carles Viver Pi-Sunyer, recomienda encarecidamente la negociación entre Generalitat y el Gobierno para hallar la vía que permita celebrar un referéndum o consulta sobre el futuro de Cataluña.
Pero los expertos tampoco ahorran detalles a la hora de alertar en 16 folios los múltiples riesgos jurídicos que conllevaría llevar adelante el proceso soberanista sin acuerdo con el Gobierno. Por ejemplo, apuntan a que, si Artur Mas convoca unas elecciones plebiscitarias para comprobar el apoyo del independentismo, el Estado podría intentar abortar la operación con medidas contundentes si llega a la conclusión de que las elecciones “atentan potencialmente contra la unidad de España”. Aunque los expertos consideran “débiles” estos argumentos, no descartan que también se pueda echar mano del artículo 155 de la Constitución que prevé la suspensión de la autonomía. Reconocen que la “indefinición” de este artículo “no permite excluir su aplicación” ya sea para suprimir la autonomía o para vaciarla de contenido con medidas como “la disolución del parlamento autónomo”.
Pero hay más. Siempre situados en el marco de la confrontación extrema, los expertos alertan de que se podrían llegar a atribuir a Artur Mas hasta tres delitos si convoca una consulta prohibida por el Gobierno: usurpación de atribuciones, prevaricación y desobediencia. El primer delito podría ser castigado con penas de prisión de entre uno y tres años, una multa de seis a doce meses, e inhabilitación especial para la ocupación de un cargo público por entre seis y doce años. El segundo delito podría implicar otra inhabilitación de entre siete y diez años. El tercer delito acarrea penas de multa de tres a doce mees e inhabilitación por un periodo de hasta dos años.
Los expertos apuestan por una pregunta “clara” sobre la secesión de Cataluña
En caso de declarar la independencia de forma unilateral, el Estado podría recurrir también a la suspensión de la autonomía e incluso a la declaración del estado de excepción o de sitio. Los expertos lanzan una última advertencia juridica. “No se puede descartar que, tanto ante las vías legales como frente a otras actuaciones, el Estado pudiese utilizar de forma sesgada otros instrumentos coercitivos que el ordenamiento jurídico pone a su alcance, especialmente en el ámbito del control de la estabilidad económica-presupuestaria”. En este caso cita específicamente la ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria que, paradójicamente, CiU votó favorablemente en el Congreso de los Diputados. Por lo tanto, se da la circunstancia de que una ley votada por los nacionalistas catalanes podría acabar por tener consecuencias funestas para la autonomía de Cataluña.
 Pese a la contundencia de las consecuencias descritas en el informe, el presidente del comité de expertos, Carles Viver Pi-Sunyer, intentó restar gravedad a las advertencias durante la conferencia de prensa que ofreció en el Palau de la Generalitat tras reunirse con Mas y en presencia del consejero de Presidencia, Francesc Homs. Pi-Sunyer aseguró que “es muy dificil que prosperen las acciones penales”. Lo dijo “partiendo de la base de que los tribunales de justicia actuarán de forma correcta” y no politizada. En cambio, admitió que “no se puede descartar” que el Estado intente la suspensión de la autonomía. Pi-Sunyer afirmó que es obligación de los asesores “advertir de todas las posibilidades”.
Hasta ahora, Mas siempre ha rechazado cualquier medida no negociada como una declaración unilateral de independencia. Pero los expertos apuntan a esta vía como tan legítima como cualquier otra, eso sí, con condicionantes. Homs dijo ayer que esta vía no es descartable, pero insistió en que antes se debe consultar a los catalanes, ya sea con un referéndum, una consulta o unas elecciones.
Los expertos ven la declaración unilateral de independencia solo como último recurso si el Estado impide por todas las vías legales la celebración de una consulta de autodeterminación.
Pero antes de llegar a este extremo, el consejo suscribe las cinco vías legales que en su día ya señaló el Instituto de Estudios Autonómicos de la Generalitat: el referendo regulado y autorizado por el Estado en virtud del artículo 92.1 de la Constitución; la transferencia de funciones del Estado a la Generalitat para convocar referendos, según el artículo 150.2 de la Carta Magna; la actual ley catalana 4/2010 de consultas populares por vía referéndum; la nueva normativa de consultas no refrendatarias que actualmente se tramita en el Parlament, y la reforma de la Constitución.
Rajoy podría buscar la suspensión de la autonomía con una ley votada por CiU
En la misma línea, los expertos del Consejo de Transición recomiendan que la fecha de la consulta no se sitúe en días señalados con una “fuerte carga ideológica” para evitar que esto influya en el resultado, como serían la Diada de Cataluña del 11 de Septiembre, hacer la consulta cerca del referéndum previsto en Escocia para 2014, ni tampoco tres meses antes o después de unas elecciones de cualquier tipo. Estos condicionantes llevan a pensar en la segunda semana de septiembre de 2014, especialmente el domingo día 14, como uno de los más propicios para intentar la consulta.
Sobre la pregunta concreta que se debería hacer, los expertos no dan una respuesta única. Viver Pi-Sunyer apuesta porque la pregunta sea única y “clara”, con un sí” o no como respuesta sobre una posible independencia de Cataluña respecto de España, obviando cualquier otra fórmula, como la federal.
Los asesores también estudian la posibilidad que haya varias preguntas en la consulta, pero Viver Pi-Sunyer advirtió de que esta vía podría dar como resultado que “no hubiese ninguna opción ganadora”.


Una solución política para Cataluña

La independencia ha dejado de figurar como amago negociador o amenaza en buena parte del imaginario catalán. Ahora es una propuesta normalizada, que puede ser mayoritaria en próximos procesos electorales


avier Pérez Royo explicaba hace unos días de la forma más didáctica posible la situación catalana en términos de predicción sensata con un título descriptivo, Referéndum permanente. Si el Gobierno del Estado no se hace cargo de la situación real en Cataluña puede estar favoreciendo la estrategia de los partidos nacionalistas catalanes. Mejor dicho: puede estar favoreciendo el éxito electoral masivo de los partidos catalanistas que en Cataluña han decidido optar por una separación real y no meramente ilusoria del Estado. Y es posible que impulsen ese proyecto ya en nuevas condiciones y a costa de lo que sea, cueste lo que cueste, porque la bola de nieve se ha hecho inmensa y nada, o casi nada, desde el Gobierno del Estado ha ayudado a reducirla.
Es posible que desde el Gobierno del Estado la percepción sea menos grave, pero quizá ese es el centro del problema. No sería ningún disparate comisionar a un equipo secreto o consultivo o técnico que evalúe por su cuenta si toda la respuesta del Gobierno ha de seguir siendo no ofrecer alternativa o, peor aun, seguir alimentando independentistas. La independencia me parece escasamente recomendable, pero ahora esto es lo de menos. El problema es que ha dejado de figurar en buena parte del imaginario catalán como amago negociador o amenaza; no es ya carnaza intimidatoria destinada solo al propio electorado ni es otro desafío más subido de tono. Existe hoy como propuesta normalizada y puede ser mayoritaria a través de los votos que van a ir acumulando en sucesivas convocatorias electorales esos mismos partidos en los próximos dos años, y sobre todo ERC. Con o sin referéndum.
La razón no parece muy enigmática. Las mayorías absolutas en las elecciones generales, en las autonómicas y casi en las municipales por parte del PP en prácticamente toda España han tenido el efecto de desactivar la atención razonada y experta, profesional, en los asuntos flotantes que no son la crisis económica y los modos de capearla. O dicho de otro modo: cuando alguien es ganador de modo tan aparatoso y unánime, es muy difícil que se autoexija vigilancia a problemas que tradicionalmente han sido resueltos con gestión, reuniones, pactos y cesiones. En el PP es normal que (casi) nadie entienda que el problema catalán ya no encaja en esa estrategia clásica y más o menos pasiva. Quizá creen que todo sigue igual, sin más variante que un intenso aumento del tono de las declaraciones y los gestos políticos.
Si el Gobierno del Estado no se hace cargo de la situación, puede favorecer el éxito de los separatistas
El PSOE tiene una erosión electoral, al parecer, equivalente o incluso mayor proporcionalmente a la del partido en el poder. Debería ser al revés, pero no. El partido que gestiona la crisis, impone los recortes, sube la luz o desahucia a la investigación pierde menos relativamente que el PSOE. Por tanto, el PP no se siente obligado a ponerse a pensar seriamente en problemas distintos de la crisis y el asedio de la corrupción. Pero la experiencia electoral anterior avala al PP para seguir actuando como lo hace: en Valencia el precio pagado no solo fue irrisorio, sino que no hubo precio alguno, y lo mismo vale decir para los Gobiernos populares en Baleares. ¿Hay alguna razón para creer que su electorado responderá de otro modo en el futuro, si el principal elemento de erosión es la corrupción de gomina que encarnan Gürtel y Bárcenas?
Y es ahí donde se dibuja el verdadero problema. Si el PP no se siente gravemente erosionado por la crisis ni tampoco por la corrupción —y eso parecen apuntar las encuestas—, cree que las cosas no le van nada mal en el poder. El PSOE no remonta, los partidos pequeños aumentan pero lo hacen con respecto a sus expectativas de voto y no en términos de poder real. En apariencia, por tanto, Cataluña no pasa de ser un problema bronco y antipático, tan previsible y antiguo que no vale la pena darle muchas vueltas. Quizá piensan que se acabará como siempre: un poco de manga ancha aquí o allí, algún gesto, alguna dimisión, y listo.
Esa fantasía es mentira y basta atender a los datos reales y leer sin reservas a los analistas más sensatos. Me acuerdo otra vez de Javier Pérez Royo —pero podría apelar a Francesc de Carreras— porque ha encadenado dos artículos impecables y cuyo principal destinatario no era el independentismo catalán. El destinatario era el poder del Estado como reo de una culpa democrática grave, que es esconder la cabeza, rehuir el problema, y hacer ver que no pasa nada porque los problemas graves son otros.
Vuelve a ser mentira. El problema catalán es grave y da la impresión de que lo es mucho más de lo que el poder político del Estado entrevé. Escribo desde la voluntad de continuidad de Cataluña en España, pero esa voluntad no puede prosperar ante la ciudadanía catalana de hoy solo por la vía voluntarista, por la inercia o el wishful thinking; no puede consistir solo en resistir creyendo que, un día u otro, todo volverá al orden natural; o porque sí, porque no puede ser de otra manera. Ya no. Hoy ya no basta la resistencia pasiva porque la sociedad catalana ha cambiado: las cosas no son hoy como eran, y precisamente porque no son ni están como siempre, necesitan una respuesta política nueva. No hay un chantaje en marcha, esta vez, sino un cambio de mayorías políticas, sociales y mediáticas que está escondiendo otra realidad también real: la existencia de una amplia base de ciudadanos no independentistas. Y esa invisibilidad es también un problema político.
La continuidad en España no prosperará solo por el voluntarismo, la ilusión o la inercia
Y diría incluso más. La oferta de un nuevo pacto fiscal o atajo por el estilo delataría poca perspicacia sobre el salto simbólico que ha dado ya buena parte de la ciudadanía (y el Govern como tal). Ese gesto, que sería relevante y nada menor, ha perdido oportunidad histórica ante la ciudadanía y a los medios mayoritarios en Cataluña. Ningún responsable de la Generalitat (aparte de Duran i Lleida, pero es que ese es su papel político en la coalición convergente) defendería ese pacto hoy porque se leería como una regresión inaceptable al pasado ya rebasado (y un fraude doméstico de imprevisibles consecuencias). El espectro independentista ha crecido, y ha crecido con medios democráticos (que incluyen el uso abusivo e instrumental de los medios públicos y el efecto contagioso en múltiples medios privados). Cuando ganen por mayorías cada vez más fuertes las sucesivas convocatorias electorales europeas o municipales o autonómicas nadie va a saber qué hacer contra la separación de Cataluña, aunque infinidad de expertos, analistas, empresarios o intelectuales expresen reservas o alarmas frontales.
Si alguien en el poder cree que es preferible mantener a Cataluña en España, y yo lo creo por muchas razones, necesita urgentemente una respuesta política. Y si es verdad que desde el Gobierno del Estado la expectativa natural es seguir contando con Cataluña como parte complicada, rica y díscola, exigente pero fecunda, del Estado, quizá la única respuesta plausible y convincente es asumir la nueva realidad y ofrecer condiciones de legitimidad pactada entre Gobiernos en favor de una consulta con pregunta clara: ¿desea usted que Cataluña se independice de España y se constituya en un nuevo Estado de Europa?
El Gobierno de España podría forzar una consulta así de explícita, de modo que los partidos catalanes y no catalanes, independentistas y no independentistas, deberían convencernos de las razones que respaldan el sí o el no. Y, por descontado, la oferta inteligente y racional de una consulta nada tiene que ver con aceptar un fabulado derecho a decidir. Tiene que ver con la invención de una solución ante un problema político por la única vía para solucionar problemas políticos: política.
Jordi Gracia es profesor y ensayista.

Trias participará en la cadena humana de la Diada por la independencia

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha anunciado hoy que participará "a título individual" en la Via Catalana hacia la independencia, la cadena humana organizada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) con motivo de la Diada del 11 de septiembre.
En declaraciones a la emisora RAC-1, Xavier Trias, ha explicado: "Iré como persona, a título individual, pero lo que es evidente es que tengo una responsabilidad política. Yo no puedo ir creyendo que lo que hago no tiene significación política. El alcalde de Barcelona está a favor del derecho a decidir".
La ANC está organizando para la Diada la llamada Via Catalana, una cadena humana por la independencia que espera que cubra más de 400 kilómetros. El vicesecretario general de coordinación institucional de CDC, Lluís Corominas, explicó la semana pasada que confía en que los miembros del Gobierno se sumen a esta iniciativa pese a la incomodidad expresada por sus socios de Unió.
La Asamblea Nacional Catalana (ANC) pretende formar una cadena humana de unos 400 kilómetros que recorrerá toda Cataluña de norte a sur. El proyecto ya cuenta con más de 300.000 inscritos y según Carme Forcadell, presidenta de la ANC, irá a más. Se pretende así, que los diputados de CiU que no participen en la cadena humana desde sus municipios se sumen a esta reivindicación en el tramo que discurrirá por el Parlament. Mientras tanto los miembros del Gobierno y del pleno municipal de Barcelona estarían en la Plaza de Sant Jaume. Aún se desconoce si el presidente de la Generalitat, Artur Mas, participará en esta incitativa.

Centenares de militantes dejan el PSC por el derecho a decidir

Una cosa es defender el derecho a decidir y otra muy distinta, acabar siendo mercenarios del derecho a decidir”. La frase de un dirigente delPartit dels Socialistes (PSC) que reclama el anonimato refleja la tensión interna vive el partido desde que Artur Mas lanzara su órdago soberanista.
La apuesta del presidente de la Generalitat alteró la convivencia en todas las fuerzas catalanas, pero ninguna como el PSC está viviendo una sangría incesante de bajas por discrepancias con la línea de la dirección. No es fácil evaluar la cifra de militantes que han entregado el carné, pero no resulta timorato afirmar que se cuentan por centenares. Solo una parte de las deserciones, las de los cargos públicos, trascienden a los medios.
La inmensa mayoría se localizan fuera de Barcelona y su área metropolitana, donde se reclama al PSC el abandono de esa tercera vía que lo sitúa entre el PP y Ciutadans, por un lado, y el bloque soberanista que de CiU, Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya, por el otro.
En la Cataluña interior se reclama un partido más catalanista
En junio, los cuatro concejales socialistas de Berga (Barcelona) anunciaron que dejaban el partido. Tres semanas después, un centenar de afiliados y simpatizantes de la comarca del Berguedà siguieron la misma senda y lo explicaron en un comunicado. En febrero, el exdiputado autonómico durante siete años José Antonio Donaire también dejaba la militancia. En octubre del año pasado desertaron tres concejales socialistas de Manlleu y hace solo unos días se fue el número dos del PSC del municipio de Torelló (Barcelona).
El partido defiende el no a la independencia, pero pide una consulta legal y pactada para que los catalanes se pronuncien sobre su futuro político. Para una parte de las bases de la Cataluña interior y de los cuadros eso no es suficiente y exigen un PSC más catalanista que no justifique el unionismo con su propuesta por el federalismo; los alcaldes metropolitanos claman por que no se confunda al electorado procedente de la inmigración, que siempre fue un granero de votos y el PSOE, por su parte, aprieta para que el PSC no deje de representarlo en Cataluña.
Ese es el complicado escenario que vive Pere Navarro, quien admite sin reparos la montaña rusa en la que vive. “Estamos trabajando en las condiciones más difíciles de la historia de la democracia”, asegura. A la caída en picado del apoyo electoral de los socialistas, que parece no tener suelo en Cataluña ni en España, se suma en el caso del PSC una incesante retahíla de bajas, manifiestos y gestos de destacados cuadros contra de la dirección por la cuestión soberanista.
El último y más sonado ocurrió el pasado 30 de julio, cuando Joaquim Nadal, el exconsejero de Política Territorial durante los siete del tripartito, anunció que presidiría la mesa local de Girona por el derecho a decidir a propuesta del alcalde de la ciudad, Carles Puigdemont (CiU). El gesto se amplifica si se recuerda que Nadal fue 23 años alcalde socialista de Girona, otros 18 diputados del PSC en el Parlamento catalán, además de presidenciable a la Generalitat en 1995, y que Puigdemont, el alcalde con el que ha pactado, es uno de los cargos más independentistas de Convergència, hasta el punto de que en la Diada de 2012 el Ayuntamiento que preside contrató varios trenes para facilitar la asistencia a la manifestación de Barcelona.
Curiosamente, Joaquim Nadal es todavía presidente de la federación de Girona del PSC, un cargo que la dirección del partido se pregunta si no debería abandonar por coherencia. “No soy ni un traidor ni un héroe. Defenderé la libertad de todo el mundo”, escribió Nadal en su cuenta de Twitter la tarde del pasado día 30, cuando trascendió la noticia. Unos minutos después añadió: “Si alguien piensa que busco sillas está muy equivocado. Si alguien cree que es así tiene mi sitio disponible ahora mismo”.
Ni soy un traidor ni un héroe”
El exconsejero Joaquim Nadal
La justificación de Nadal, de 65 años, viene a cuento de que, efectivamente, en la dirección del PSC se piensa que lo que buscaba el histórico dirigente es la silla que se le negó en algún organismo. “De repente ha cambiado su pensamiento de siempre”, dijo Navarro de Nadal. “Si hubiera leído lo que he escrito durante 40 años sabría cuál es mi pensamiento de siempre”, le replicó el exalcalde en Twitter.
El secretario de acción política del PSC, Antonio Balmón, considera que el gesto de Nadal no tiene influencia política, aunque reconoce que el derecho a decidir está tensando como nunca las costuras internas del partido. Frente a eso, Balmón reivindica la postura por la que ha optado la dirección y critica a los disidentes.
“No romperemos con el PSOE ni con España, ni tampoco abrazaremos la estelada”, la bandera independentista que hace meses se colgó en miles de balcones de Cataluña con motivo de la Diada. Y ahí siguen, pues no es fácil encontrar un municipio en el que no ondeen.

“Hoy el derecho a decidir es básico para defender los derechos sociales

El histórico dirigente del Partit dels Socialistes (PSC) Joaquim Nadal ha provocado malestar en sectores de su formación al incorporarse como presidente del recién creado Pacto del Derecho a Decidir de Girona. Nadal (1948), exalcalde de esa ciudad, considera que el PSC debería acercarse también al pacto que con el mismo fin que ha impulsado Artur Mas junto a otros partidos, entidades y agentes sociales.
Pregunta. ¿Se ha vuelto usted independentista?
Respuesta. Yo no me he vuelto nada. Afirmo un pensamiento muy claro, que es que los ciudadanos de Cataluña tienen derecho a decidir. Eso es previo a cualquier otra cuestión. Y como mi compromiso es en favor del derecho a decidir, ahora con más motivo, el objeto de la consulta es secundario.
P. ¿Y qué le lleva a dar el paso?
R. Hay un sentimiento de frustración creciente respecto al posibilismo aplicado durante la transición por parte de todos para intentar el entendimiento entre Cataluña y España. A mí esta situación me desespera. Me desespera darme cuenta de que la malicia política del PP ha llevado sucesivamente a desengaños crecientes que culminan con la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010 y que desencadenan un desbordamiento social. El separatismo dentro del catalanismo siempre había sido minoritario. Y en menos de dos años se ha hecho mayoritario. El problema no es Cataluña, el problema es España. España y algunos sectores de la sociedad española se miran Cataluña y los catalanes con un nivel de incomprensión y desconocimiento tremendo. Es desesperante que haya quien ha creído que para solucionar el problema se debe desactivar Cataluña. Estrangularla con los recursos, y estrangularla política y culturalmente. En otro tiempo yo pensaba que esto era victimismo.
P. ¿Y ahora?
R. Ahora, la suma de estos factores me lleva a pensar que la defensa de la unidad civil del pueblo de Cataluña en defensa del derecho a decidir es condición indispensable para defender los derechos sociales de la gente que vive y trabaja en Cataluña.
Para mucha gente, Los socialistas hemos quedado alineados con el PP”
P. El PSOE tampoco ha articulado una solución
R. Me sabe mal que el PSOE, un partido que había tenido el derecho a la autodeterminación de los pueblos en sus estatutos, se haya arrugado como lo ha hecho respecto a Cataluña. Y que no haya tenido la valentía de jugar fuerte y claro y de entender lo que con voces muy diversas decía el PSC.
P. Rubalcaba dice que el derecho a decidir es de todos los españoles. ¿Qué le sugiere?
R. En primer lugar, pienso que debe haber la máxima unidad en el derecho a decidir. Y las vacilaciones del PSC no ayudan a ello. En segundo lugar, la consulta debe hacerse con las máximas garantías. Y, tres, esta consulta se debe hacer con plena libertad para todo el mundo. Y quien debe garantizarlo es el Gobierno. Lo que no veo es una declaración unilateral de independencia. En el siglo XXI este tema necesita una salida dialogada.
P. El PSC ha dado pasos adelante. ¿Qué ha faltado?
El PSC debería dar libertad de voto en un referéndum de autodeterminación”
R. El PSC ha dado unos cuantos pasos. Primero con su documento congresual, después al desmarcarse del PSOE en las Cortes. Desde mi punto de vista el PSC se equivocó al no entrar en el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir. Por eso yo he hecho lo que he hecho en Girona. Entiendo que alguien piense que este pacto está instrumentalizado por CiU y ERC, pero aún lo estará más si el PSC no está en él. ¿Por qué la UGT está y el PSC, no? ¿Por qué está ICV y el PSC, no? ¿Acaso no nos han votado muchas de estas personas los últimos 30 años? El pacto nacional será más sectario si el PSC no está. La ambigüedad del PSC nos deja, para mucha gente, alineados junto a PP y Ciutadans. Esto es un problema.
P. ¿El primer paso para resolverlo sería entrar en el pacto?
R. Creo que sí. Yo decido presidir la mesa del derecho a decidir de Girona respondiendo a una invitación del alcalde. A mí del PSC nadie me ha dicho nada. Puedo entender que no les haya gustado la fotografía del día que se presenta esto. Entiendo que puedan pensar que hago campaña a favor del alcalde. Mi respuesta es que solo es posible esta interpretación si ellos no se suman con entusiasmo a esta iniciativa para que el PSC también esté en la foto.
P. ¿Y qué posición debería adoptar el PSC en un eventual referéndum?
R. Si somos respetuosos, el partido debería dar libertad de voto después.
P. ¿El llamado sector catalanista del PSC es hoy más débil que hace dos años?
R. El que está más débil es el PSC, lo que a mí me sabe mal. Solo hay que mirar cuál es el peso municipal e institucional del PSC hoy. Antes, solo en las autonómicas no éramos primera fuerza; ahora no somos primeros en nada.
P. ¿Ha hablado de todo esto con Pere Navarro?
R. Hace mucho tiempo que Pere Navarro y yo no hablamos.
P. ¿Puede permitirse el PSC que el primer secretario del partido y el presidente de una federación no hablen?
R. Hay quien piensa que esta disidencia entre comillas que nosotros representamos debe ser extirpada. Pero yo, con mi actitud, no quiero que se abra una grieta en la que alguien pueda decir que me estoy aprovechando de mi nueva posición para hacer astillas del PSC. Nadie verá de mí una crítica frontal y feroz al PSC.
P. ¿Y se plantea marcharse?
R. Yo este titular no lo daré nunca. Si me voy del PSC lo haría por la puerta de atrás y sin hacer ruido.
P. Muchos no han entendido la foto. Quizás podía presidir la mesa de Girona dejando la presidencia de la federación.
R. No, porque yo no veo ninguna contradicción entre mi cargo y lo que hago en Girona. Creo que ayudo al PSC a situarse en el centro de la nueva mayoría social que hay en Cataluña.
P. ¿Descarta volver a primera línea política?
R. No lo descarto pero no me lo planteo. Estoy muy bien en la universidad, vuelvo a trabajar en temas de investigación, publicaré de nuevo en breve… no digo que no vaya a pasar, pero ahora no me siento llamado a hacerlo.
P. Algunos creen que busca protagonismo
R. En el mundo perverso de las redes sociales hay quien ha dicho que hago esto porque no puedo soportar la pérdida de protagonismo. Digo muy claramente que mi afán de protagonismo es cero. Y que si en algún momento mi presidencia de la mesa es por recuperar el protagonismo que ya no me da el PSC, si fuera así, yo mismo lo vería y lo dejaría.
P. ¿Irá a la cadena humana independentista?
R. Justamente en defensa del sentido de lo que he aceptado en Girona todo se entenderá mejor si no voy.

La ANC propone convocar la consulta al día siguiente de la cadena humana

La presidenta de la Assamblea Nacional Catalana (ANC), CarmeForcadell, quiere que la consulta se convoque el día después de la cadena humana de la Diada, que organiza su entidad y que aspira a cruzar de norte a sur Cataluña a lo largo de más de 400 kilómetros. "Nos gustaría que el día después -de la cadena- se convocase la consulta. Que hubiese un compromiso firme para convocarla. Está indefinición no favorece a nadie", ha afirmado en una entrevista de RAC1.

Carta a Artur Mas

AGENCIAS
La Asamblea Nacional Catalana ha pedido en una carta al presidente de la Generalitat, Artur Mas, a los consejeros y a todos los cargos electos de Cataluña que participen en la Vía Catalana y les insta a situarse en los tramos que pasan por delante del Parlament, del Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. En la misiva, la ANC pide a Mas y al resto de cargos que se sumen a la cadena porque "esta movilización tiene que hacer visible el anhelo mayoritario de los catalanes por convertirse en un nuevo Estado de Europa". La carta recuerda a Mas que la sociedad catalana ha encontrado, en la actual crisis, un proyecto ilusionante que ve en la constitución de un estado independiente la oportunidad de hacer un país más justo y más próspero".
Forcadell ha recordado que la 'hoja de ruta' aprobada por la ANC reclama que la consulta se lleve a cabo antes del 31 de mayo, por lo que ha apremiado al Gobierno catalán a fijar cuanto antes la fecha y la pregunta, que, a su juicio, debe poder responderse con un 'sí' o un 'no'. La líder de la ANC, que se ha mostrado convencida de que el Gobierno catalán participará en la 'Vía catalana para la independencia', ha asegurado estar cansada del "debate estéril" sobre si el lema de la iniciativa debe ser netamente independentista o apostar por el 'derecho a decidir'.
"¿Cómo hemos de cambiar el lema cuando ya tenemos más de 300.000 personas inscritas? Se debe cerrar este debate", ha argumentado Forcadell, que ha recordado que la manifestación de 2012 tenía un lema claro a favor del Estado propio y logró reunir a miles de catalanes. Sobre las peticiones de UDC de modificar el lema, ha achacado ese debate a una estrategia de partido para que la iniciativa sea favorable al 'derecho a decidir': "No hemos de hacer caso", ha zanjado. Pese a todo, Forcadell ha invitado a todo el mundo a que asista porque, ha dicho, "el objetivo de esta Vía es presionar para que se convoque la consulta. Creo que todo el mundo que quiera puede asistir".
Forcadell, que ha pedido a los participantes que se han inscrito en el Area Metropolitana de Barcelona que se desplacen hacia las Terres de l'Ebre (Tarragona) para garantizar el éxito de la cadena, ha asegurado que a la ANC le haría "mucha ilusión" que el alcalde de Lleida y diputado
del PSC en el Parlament, Angel Ros, participase en el acto.
No cambiaremos el lema de la cadena cuando ya tenemos 300.000 inscritos", dice Forcadell fuentes
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/08/23/catalunya/1377251592_156654.html

fuentes 
Por su parte, el consejero de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz, ha manifestado este viernes su preocupación por la "protección sanitaria" y de las dificultades que se puedan producir en la cadena humana convocada para la Diada. En declaraciones a TV-3, Boi Ruiz ha señalado que si, finalmente, no puede acudir a la 'Vía Catalana hacia la Independencia' su presencia será "anímica". "Si yo no puedo estar físicamente porque, por mi cargo de responsabilidad, creo que debo estar en el centro de emergencias médicas, estaré anímicamente", ha señalado.

La ANC y Omnium convocan una gran cadena humana para la próxima Diada

La Assemblea Nacional Catalana (ANC), que convocó la multitudinaria manifestación del pasado 11 de septiembre en Barcelona, y Omnium Cultural organizarán "una gran cadena humana por la independencia" en Cataluña, en la próxima Diada. Las presidentas de ambas entidades, Carmen Forcadell y Muriel Casals, respectivamente, anunciaron el plan en la asamblea general que la independentista ANC celebró ayer en Girona. La sesión se convocó para para hacer balance del año y votar su nueva “hoja de ruta”, cuyo objetivo es que en 2014 se celebre una consulta soberanista.
“Haremos una cadena humana a lo largo de nuestro país, que demuestre la unidad de nuestro pueblo (...) logramos una manifestación histórica, y ahora lograremos la cadena humana de la independencia de Cataluña”, proclamó Forcadell acompañada en el escenario de Muriel Casals ante las 3.000 personas que acudieron al acto, según fuentes de la organización. La ACN no ha dado más detalles del proyecto pero si ha subrayado que el acto estará abierto a todas las entidades y que el objetivo es “movilizar a cientos de miles de personas en la calle” coincidiendo con la Diada como sucedió hace un año y que desencadenó que Artur Mas, presidente de la Generalitat, reivindicara la necesidad de que Cataluña disponga de instrumentos de Estado, la posterior convocatoria de elecciones y a la postre la celebración de la consulta soberanista.
La asamblea, abierta por Carles Puigdemont, el alcalde de Girorna (CiU), fijó la hoja de ruta con el objetivo de ampliar la mayoría social y acelerar los preparativos para la celebración de la consulta, que fijan con fecha límite el 31 de mayo del 2014. Al acto asistieron cargos de de Convergència como el secretario de Organización de Convergencià, Josep Rull, que ha constatado la solidez del proyecto como proceso de transición y ha indicado que se debe liderar tanto desde el gobierno como desde las bases. Rull ha defendido, además, que si Cataluña fuera independiente se podrían garantizar “con mucha más solidez” las pensiones. Justo el argumento inverso que suele esgrimir el PP. A juicio de Rull, la reforma de las pensiones aprobada ayer por el Gobierno carece de “equidad”. “Los datos son inequívocos y demuestran que, con el sistema actual, en el que lo determinante es la población ocupada y la calidad del trabajo, una Cataluña con Estado propio podría garantizar con mucha más solidez las pensiones”, sostuvo el secretario de organización de Convergència.

La Generalitat llama a apoyar la cadena independentista de la Diada

(ANC), la entidad que convocó la gigantesca manifestación de la Diada de 2012, está organizando para este año una cadena humana por la independencia de casi 400 kilómetros, que recorrerá Cataluña de norte a sur, desde El Pertús, en la frontera con Francia, hasta Alcanar, en el límite con Castellón. El Gobierno catalán reanuda mañana su actividad y su presidente, Artur Mas, dará a sus consejeros libertad para sumarse al acto, en el que se han inscrito más de 350.000 personas. La vicepresidenta Joana Ortega afirmó ayer que el Ejecutivo da muestras diarias de apoyo a la movilización y pidió una masiva afluencia a la protesta.
Ortega relativizó la importancia de la presencia de los consejeros en la cadena —algunos ya han anunciado su asistencia— y puso el acento en la participación. “Es lo mismo que cuando se celebre la consulta: que sea tan desbordante que haga incuestionable el resultado”, destacó la democristiana. Mas remitió en julio al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, una carta en la que le instaba a pactar la celebración de un referéndum lo antes posible. La Moncloa no contestó a la misiva, pero fuentes del PP ya anticiparon la respuesta: que la consulta es ilegal y que no cabe en la Constitución.

El ejemplo báltico

La cadena humana tiene por lema la vía catalana hacia la independencia y pretende emular la que ciudadanos de Letonia, Lituania y Estonia realizaron en 1989 para reivindicar la secesión de la URSS. El acto es netamente independentista y supone, según la ANC, un salto adelante respecto al de hace un año: si la manifestación de entonces fue para forzar a los partidos a incluir la agenda soberanista en sus programas, esta vez quieren que la cadena sea la antesala de la independencia y del referéndum.
La cadena está provocando graves fricciones en el PSC, cuya dirección se opone al acto por considerarlo netamente independentista. Sectores catalanistas del partido respaldan, sin embargo, la movilización y acusan a su líder, Pere Navarro, de no defender el referéndum. El acto incomoda también a Unió y a sus consejeros —salvo a Ortega—, partidarios ante todo de la consulta, hasta el punto de que han pedido a la ANC que cambie el lema para que sea en favor de la consulta y no de la secesión.

fuentes

Rajoy rechaza negociar la consulta soberanista en Cataluña que pide Mas

El curso político que arranca tendrá uno de sus principales focos puestos en Cataluña. En los últimos cuatro meses del año la Generalitat, presidida por Artur Mas, pretende convocar una consulta sobre la independencia de la comunidad en 2014. Las próximas semanas serán decisivas para el órdago secesionista de Mas si quiere cumplir su amenaza de hacer la consulta sin permiso del Estado.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no parece dispuesto a dar su brazo a torcer y a permitir al Ejecutivo catalán la organización de un referéndum. El PP no dará opción a Mas, tal como dejaron claro ayer dos de sus dirigentes: el vicesecretario de Organización, Carlos Floriano, y la líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho. Floriano fue contundente: “Estamos ante una consulta absolutamente ilegal que no tiene ningún sentido”, sentenció ante los micrófonos de Onda Cero, donde comparó la secesión de Cataluña con la amputación de una mano. La propuesta de Mas, consideró Floriano, es “un flaco favor a los ciudadanos”.
Fuente: Asamblea Nacional Catalana / EL PAÍS
Con sus palabras, el vicesecretario de Organización del PP deja entrever la respuesta negativa que Rajoy dará ala carta que Mas le envió en julio, reclamándole la convocatoria un referéndum. Por si quedaban dudas, las despejó Sánchez-Camacho, entrevistada en Rac1: “Como no hay voluntad para decidir el futuro de España no hay nada a negociar, porque nosotros mantendremos la competencia para decidir para toda España. El futuro de España se decide en las Cortes”, apuntó Sánchez-Camacho, que retó a Mas a plantear una reforma de la Constitución si quiere convocar un referéndum sin permiso del Estado. “Que lo exija, que el Congreso de los Diputados le dará la respuesta: la réplica del PP y del PSOE será que no se transferirá una competencia básica y que España es una unidad”.
Mas está a la espera que Rajoy responda su carta, una réplica que, según Sánchez-Camacho, estará basada en la “legalidad”. Pero el Gobierno catalán no teme una respuesta negativa. La espera, y confía en que sirva para validar en el contexto internacional una consulta sin el aval del Estado. El Gobierno catalán tampoco escuchará propuestas alternativas de Rajoy: Mas ya ha anunciado que, de no contar con el permiso del Gobierno, convocará la votación amparándose en la ley de consultas populares que se está discutiendo en el Parlament.
El Gobierno catalán cuenta con apuntarse el éxito de la prueba de fuerza que el independentismo catalán prepara para el 11 de septiembre: una cadena humana que cruce la comunidad, organizada por la Asamblea Nacional Catalana, entidad que ya montó la masiva manifestación de la Diada del año pasado. El Ejecutivo formalizará hoy, en su primera reunión tras las vacaciones, su posición, y dará libertad a sus consejeros para acudir.
Es una incógnita la decisión que tomará Mas: de seguir el guión del año pasado —el Ejecutivo tiene intención de repetir estrategia—, el presidente catalán mostrará su apoyo total a la cadena humana pero no se sumará a ella. Sí se da por segura la presencia de otros miembros del Gobierno, como el consejero de Cultura, Ferran Mascarell; el de Justicia, Germà Gordó; o el de Empresa, Felip Puig. El Gobierno está divido porque Convergència i Unió (CiU) no ha consensuado una posición. Mientras Convergència apoya sin fisuras la marcha, Unió intenta hasta última hora rebajar el lema independentista para convertirla en un clamor por la Diada.
La cadena humana coincidirá con una contraprotesta a favor de la unidad de España que, el mismo día 11, rodeará la Sagrada Familia de Barcelona. Sánchez-Camacho sugirió que asistirá al acto, aunque la decisión definitiva la tomará la directiva del PP catalán la semana que viene.

miércoles, 7 de agosto de 2013

El Govern ve con "simpatía" la cadena humana a favor de la independencia

Homs ha dejado claro que ésta es una iniciativa de la sociedad civil y que no la organiza el gobierno catalán

Barcelona. (EFE).- El conseller de Presidència y portavoz del Govern, Francesc Homs , ha afirmado este martes que el gobierno de la Generalitat ve "con simpatía" la iniciativa de la Assemblea Nacional Catalana de realizar una cadena humana de 400 kilómetros que atravesará Catalunya la próxima Diada a favor de la independencia.
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Executiu, Homs ha dejado claro que ésta es una iniciativa de la sociedad civil y que no la organiza el Govern, aunque éste "la mira con simpatía", ha dicho, porque está "a favor del derecho a decidir y de poder conseguir un Estado propio".
La ANC organiza para el próximo 11 de septiembre lo que denomina "Vía Catalana hacia la Independencia", que convoca con motivo de la próxima Diada y que atravesará Catalunya de norte a sur a lo largo de unos 400 kilómetros.


Leer más: http://www.lavanguardia.com/politica/20130709/54377372630/govern-ve-simpatia-cadena-humana-favor-independencia.html#ixzz2bInULUGE
Síguenos en: https://twitter.com/@LaVanguardia | http://facebook.com/LaVanguardia

Navarro ve "irresponsable" la cadena humana de la Diada

El líder del PSC pide a Mas y al Govern que no participen en la iniciativa que ya cuenta con 250.000 adhesiones

Barcelona. (EUROPA PRESS).- El primer secretario del PSC, Pere Navarro, ha criticado este sábado que es "irresponsable" organizar una cadena humana a favor de la independencia por la Diada del 11 de septiembre, y ha pedido al presidente de la Generalitat, Artur Mas, y a su gabinete que declinen participar en la iniciativa, que ya cuenta con más de 250.000 adhesiones.
En una entrevista de Europa Press, ha argumentado que el 11 de septiembre es "la diada nacional de todos los catalanes", por lo que considera inapropiado que se utilice para reivindicar una opción como la independencia, que es legítima, pero que no es la única, argumenta. "La Diada es la fecha de todos los catalanes, de los que quieren la independencia, de los que no la quieren, de los federalistas, de los centralistas, de la gente de derechas y de la de izquierdas", ha sentenciado el líder de los socialistas, crítico con la cadena humana que organiza la Assemblea Nacional Catalana (ANC).
Aunque la ANC ha bautizado oficialmente la iniciativa como 'Vía Catalana' hacia la independencia, en sus inicios la denominó cadena humana, como aún ahora es popularmente conocida, y Navarro señala: "A mi nunca me han gustado las cadenas porque sirven para cerrar, para atar. Tampoco me gustan las cadenas humanas, a mi gusta la participación abierta y transparente".
Navarro ha lamentado que en Catalunya algunos partidos y organizaciones "confunden el país con una determinada ideología", y ha concluido que es responsabilidad del Govern identificar la Diada como la fiesta de todos los catalanes, y no solo de los independentistas. También esgrime este mismo argumento para exigir al presidente Mas y al resto de miembros de su gobierno que no se 'encadenen': "Todo el mundo es libre de asistir a manifestaciones y reivindicaciones públicas. También los miembros del Govern. Lo que pasa es que jugar con la fecha del 11 de septiembre es peligroso", concluye.
En la multitudinaria manifestación de la Diada del año pasado, organizada también por la ANC, asistieron la mayoría de consellers y dirigentes de CDC y UDC, pero Mas declinó participar, argumentando que era un día de todos los catalanes y "no sólo de los nacionalistas e independentistas", por lo que su figura representa una unidad que tiene que respetar.
La presidenta de la ANC, Carme Forcadell, ya ha invitado a los miembros del gabinete de Mas a participar en la cadena e incluso les ha reservado una ubicación singular, en la plaza Sant Jaume de Barcelona, donde se encuentra el Palau de la Generalitat, sede del gobierno catalán.
AVISO A SOCIALISTAS
Al preguntársele por si entendería que acudieran a la cadena miembros del PSC, Navarro ha advertido de que se trata de una iniciativa abiertamente independentista, como ya lo fue la manifestación del año pasado, a la que asistieron socialistas como Ernest Maragall --entonces aún militante--, Marina Geli, Montserrat Tura o Àngel Ros. "Algunos hicieron una lectura errónea y pensaban que era una manifestación para reivindicar una serie de derechos para Catalunya. Otros --en alusión a la dirección del PSC-- hicimos una lectura de lo que fue la manifestación. Una manifestación a favor de la independencia de Catalunya", reflexiona.
Para Navarro, iniciativas como la marcha soberanista del año pasado o la cadena humana de éste no aceptan lecturas intermedias, y los miembros del PSC que se manifestaron por las calles de Barcelona el 11 de septiembre de 2012 "fueron contados como independentistas". "No se puede jugar a confundir a la opinión pública", sentencia Navarro, que avisa que la Vía Catalana no es una iniciativa a favor de una consulta de autodeterminación --que sí defiende el PSC--, sino a favor de la separación de Catalunya del resto de España.


Leer más: http://www.lavanguardia.com/politica/20130803/54378302134/navarro-irresponsable-cadena-humana-diada.html#ixzz2bIn1VaaU
Síguenos en: https://twitter.com/@LaVanguardia | http://facebook.com/LaVanguardia