Cataluña y los economistas: razones y pasiones
En Cataluña, los políticos están a la greña y seguirán así hasta las elecciones del próximo 25 de noviembre. El día después, ¿quién sabe?, porque puede ser “terra incognita” para todos. Oriol Pujol hijo y hereu político del molt honorable Jordi Pujol ha sido el primero en poner los pies fuera del tiesto al calificar de “sodomita” la relación entre los socialistas catalanes del PSC y los del resto de España del PSOE. Rectificó enseguida, y eso le honra, pero también elevó la tensión dialéctica en la ya crispada precampaña catalana. Mas y los suyos de CiU se lo juegan casi todo a una soñada mayoría absoluta que, por ahora, las encuestas no se la conceden. Sin ella, incluso Artur Maspodria tener problemas internos en su formación política y el sueño independentista de CiU y su primera parte, la consulta que materialice el derecho a decidir, quedaría aplazada una larga temporada.
El envite o el órdago, hay opiniones para todos los gustos, de Artur Mas ha fomentado, por otra parte, un muy fecundo, enriquecedor y académico debate sobre el tan traído y llevado déficit fiscal -¿o no?- de Cataluña y la viabilidad económica de la independencia del Principado. Un día sí y otro también, expertos, nacionales y foráneos, presentan sus opiniones y argumentos que tardan poco –a veces horas- en ser replicados por otros expertos, igual de solventes, pero que opinan de forma contraria. La lista es tan larga como ilustre y la podría encabezar Xavier Sala i Martí, culé acérrimo, el hombre de las chaquetas más llamativas –fucsia, verde, morado, etc-, que también ha sonado en alguna ocasión para el premio Nobel de Economía. Por supuesto, defiende que Cataluña sufre un gran déficit fiscal y no tiene ninguna duda de la viabilidad económica de un futuro estado catalán. A su lado se alinean, con sus propios argumentos, Pol Antras, catedrático de Harvard y otros comoGermà Bel. Luis Garicano, catedrático de la London School of Economics,Marco Celentani, José Ignacio Conde Ruíz, Ángel de la Fuente oJosé Vicente Rodríguez Mora sostienen que la independencia de Cataluña –nadie duda que económicamente sea posible- sería un paso atrás, un retroceso en el bienestar.
La contienda intelectual y técnica resulta tan apasionante como divertida, además de que aporta la corrección –y la educación- que a veces se echa en falta en la política. Si José Vicente Rodríguez Mora escribe de “La desagradable lógica de la independencia”, Pol Antras le responde con “La desagradable (pero errónea) aritmética de la independencia”, por citar solo uno de los últimos ejemplos. Tampoco faltan aportaciones muy técnicas, como las de Nuria Bosch, sobre los factores determinantes de los saldos fiscales. Por último, y desde el lado del negocio, a la polémica se han sumado algunos bancos de inversión como JP Morgan y UBS (Unión de Bancos Suizos) que, por cierto, no son muy partidarios de la independencia catalana.
La gran cuestión es que algunos de los mejores expertos económicos españoles –varios con prestigio en todo el mundo- y extranjeros obtienen conclusiones no solo diferentes sino contrapuestas sobre asuntos como la el déficit fiscal catalán o la viabilidad económica del Principado. Es un debate tan técnico como apasionado, aunque parezca que unos y otros –eso es lo que dicen- utilizan datos objetivos, conocidos por todos y al alcance de todos. Las conclusiones que obtienen son tan diferentes que no queda más remedio que evocar a Karl R. Popper, en cuya admiración coinciden la mayoría de estos expertos que discrepan sobre el asunto catalán, que afirmaba que “es imposible que alguien abandone mediante razonamiento una convicción a la que no ha llegado mediante razonamiento”.
Fuenteshttp://blogs.tiempodehoy.com
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